Es una nueva disciplina que reúne ciencias como la química y la física con la cocina y la culinaria en pos de sabores y platos únicos, modernos y exquisitos.
Esta técnica nacida como una variante de la Alimentación en 1988, está definida por sus fundadores (Nicholas Kurti y Hervé This) como la exploración científica de las transformaciones y los fenómenos culinarios.
Este tipo de investigación discurre en restaurantes-laboratorios donde chefs de renombre internacional como el inglés Heston Blumenthal (en el The Fat Duck) o el español Ferrán Adriá (El Bulli) trabajan para preparar nuevos y mejores platos con la ayuda del nitrógeno líquido, jeringas hipodérmicas, termómetros, hornos superprecisos y espectómetros de resonancia magnética.
Hoy existen varios lugares en el mundo donde se cocina en sintonía con esta disciplina, que impone el uso de un nuevo "instrumental tecnológico". Por ejemplo, Pino Maffeo, chef del restaurante L. de Boston, suele aparecer en los medios con un gran sifón en la mano. Lo usa para darle un toque de nitrógeno a sus platos, algo que, por ejemplo, puede convertir una sopa en algo con la dureza de una cáscara de huevo. En ese ejemplo se observa lo de "crear nuevas texturas".
Una nueva tendencia, la Gastronomía Molecular, o simplemente, cuando científicos y cocineros se juntan a cocinar.