Este consejo tan escuchado por todos, especialmente durante nuestra infancia, adquiere otra dimensión cuando estamos trabajando en una cocina. Fuego, gases calientes y objetos calientes son habituales y necesarios en una cocina, por lo que debemos estar alertas para evitar sufrir cualquier incidente.
Los foco de peligro en la cocina son muchos. Un descuido o unas medidas de seguridad insuficientes pueden jugarnos una mala pasada y causarnos heridas graves. Concretamente corremos el riesgo de sufrir quemaduras por el contacto con objetos o gases calientes. Las posibles causas debemos buscarlas en:
Día a día estamos en contacto con todos estos instrumentos y es imposible prescindir de ellos en la cocina. Lo único que está en nuestras manos es aprender a usarlos de la forma más segura posible.